Existen diversos motivos que atentan contra la duración de las relaciones de pareja en Cuba.

Algunos, relacionados con la forma de ser del cubano y su situación de vida. Otros, que pueden ocurrir en cualquier lugar del mundo, como consecuencia de los cambios en el imaginario social.

Según las estadísticas analizadas por los centros de estudios psicológicos y sociales de Cuba, quienes más se divorcian, son las parejas que pasan de los 20 años de matrimonio aproximadamente.

Es una realidad que cuando se hacen análisis estadísticos, no se están contemplando las uniones consensuales. Las separaciones en estos casos, no aparecen contabilizadas en dichos estudios.

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Pero vale la pena comentar entonces con más profundidad, qué ocurre con las relaciones de pareja entre los cubanos, que no tienden a prolongarse demasiado en el tiempo.

Las mujeres cubanas se han emancipado

Una de las razones por las que las relaciones de pareja en Cuba no duran, es la emancipación de la mujer.

En décadas pasadas, la mujer cubana se encontraba prácticamente relegada a su función de madre y ama de casa. El hombre era el único sostén de la economía familiar y apoyaba la idea de que su esposa no “trabajara en la calle”.

Las relaciones de pareja en Cuba por aquel entonces, se caracterizaban por la unión de sus miembros a muy temprana edad. La mayoría solían tener varios hijos y como consecuencia, a la mujer cubana no le resultaba fácil estudiar y desarrollarse profesionalmente.

En la actualidad, y desde hace ya bastantes años, las féminas de Cuba han ido evolucionando positivamente, incorporándose a diversos planes de superación.

Una mujer independiente, puede decidirse por el divorcio

La posibilidad que existe en Cuba de estudiar de manera gratuita hasta el nivel universitario, permite que la mujer cubana crezca y se empodere.

Resulta entonces que ya no necesita mantener relaciones de pareja que no la satisfagan, porque ha dejado de ser dependiente.

Esas mujeres que son maltratadas, menospreciadas y poco valoradas dentro del matrimonio, ya no precisan mantener relaciones de pareja tóxicas.

Tras el establecimiento en Cuba del divorcio en el año 1917 de manera oficial, muchas mujeres optan por disolver de esa manera el matrimonio, cuando ya no funciona. Se llegan a convertir en el pilar económico de su propia casa.

La mujer divorciada ya no es señalada por la sociedad

También vivimos épocas en el pasado, que resultaban muy duras para las mujeres valientes que decidían cambiar el curso de sus vidas.

Una mujer divorciada era despreciada hasta por su propia familia, como si la realidad de no tener un esposo a su lado, le quitara valor. La mayoría de los hombres que buscaban esposas, descartaban a las mujeres divorciadas.

Afortunadamente, con la evolución social eso cambió, y la mujer cubana divorciada, que asume en muchos casos el rol de madre y padre en la crianza de los hijos, es admirada por la sociedad.

Las relaciones de pareja caen en crisis que no saben superar

Los matrimonios y uniones consensuales que se realizan en Cuba, muchas veces se derivan de decisiones tomadas en un etapa de inmadurez personal de sus miembros.

Las personas se conocen, y en muy poco tiempo, determinan que ya están preparadas para vivir juntas, sin permitir que se afiance la unión. Las relaciones de pareja desarrolladas con tanta rapidez, van saltando etapas que son muy importantes, como la del noviazgo.

Una vez que se produce la convivencia y se descubre la naturaleza real de cada cual, con sus manías y sus defectos, comienzan las manifestaciones de desacuerdo y los problemas.

Como no se trata de relaciones de pareja con bases sólidas, ante la primera diferencia de criterio fuerte, se pelean y se quieren separar. Muchas veces lo concretan.

Las relaciones de pareja en Cuba se afectan por las infidelidades

Otra de las causas que limita la duración en el tiempo de las relaciones de pareja en Cuba es el adulterio.

La naturaleza extrovertida de la mayoría de los cubanos, les permite establecer relaciones sociales con mucha facilidad. Esto, unido a su forma de ser desinhibida y ardiente, facilita la ocurrencia de infidelidades.

Cuando alguno de los miembros de la pareja descubre el adulterio, se inicia una etapa de crisis, caracterizada por la pérdida de la confianza y el incremento de los celos.

A muchas relaciones de pareja que pasan por situaciones así, no les resulta fácil perdonar y olvidar, por lo cual deciden poner fin a la unión.

Los problemas económicos pueden acortar la duración de las relaciones de pareja

Cuando las relaciones de pareja se desarrollan en entornos económicos difíciles, deben ser capaces de organizar y acordar sus inversiones. Esta es la única manera de posibilitar el crecimiento de sus proyectos de vida.

Un escenario económico complejo como el de Cuba, puede afectar la duración de las relaciones de pareja. A veces sus miembros no son capaces de tomar decisiones en común con respecto a los gastos y deciden actuar unilateralmente.

Por otra parte, existe una situación difícil con relación al fondo habitacional en Cuba.

Las parejas contraen matrimonio o simplemente deciden unirse, y tienen que vivir con sus familias, porque no poseen economía suficiente para rentar, comprar o fabricar una casa.

La construcción de una vivienda con medios propios se dilata en el tiempo, porque existen muchas carencias relacionadas con los insumos constructivos.

Tampoco existe un mecanismo estatal mediante el cual una pareja recién casada, pueda comprar un inmueble a plazos, solo en el caso de algunos organismos priorizados que garantizan algún tipo vivienda a sus trabajadores.

La distancia puede provocar la disolución de las relaciones de pareja

Muchas veces, la búsqueda de nuevos horizontes, provoca la separación de los miembros de una pareja de manera temporal.

En el contexto cubano es muy común, que las parejas deseen emigrar, procurando posibilidades de crecimiento económico, en otros confines del mundo.

Si la pareja logra emigrar unida, la relación no se suele disolverse y en muchos casos incluso se afianza. Pero si resulta que uno de los miembros debe emigrar solo para luego reclamar al otro, puede que la relación acabe.

La distancia y las nuevas condiciones de trabajo y de vida del emigrante, que intenta abrirse camino en un nuevo escenario de vida, impiden que la pareja tenga contactos físicos frecuentes.

No es para nada una regla, pues muchas parejas soportan la separación y logran el objetivo de volver a estar juntas, pero sí ocurre con frecuencia que se disuelven.

Cuando las relaciones de pareja llevan muchos años de unión, pueden morir

Las estadísticas no mienten y la realidad cubana afirma que la ocurrencia de divorcios en parejas que superan los 20 años de matrimonio es bastante alta.

Los estudios sociales en este sentido afirman, que muchas veces se trata de parejas que han visto crecer a sus hijos, ya son incluso independientes y enfrentan la crisis del “nido vacío”.

Los miembros de la pareja perciben monotonía en la relación, de repente no se reconocen como aquellos jóvenes impetuosos que desbordaban pasión y deseo. En esta situación necesitan inyectarle otras motivaciones a sus vidas.

Muchos deciden comenzar de cero, aunque el futuro sea incierto. Asumen cualquier riesgo por tal de sentirse nuevamente vivos y jóvenes.

Cuando planteamos que las relaciones de pareja en Cuba no duran, se trata de una tendencia, no de una realidad absoluta.

Existen muchas parejas cubanas que han celebrado las bodas de oro y se siguen amando como el primer día, pero los tiempos convulsos actuales afectan a las relaciones de pareja no solo en Cuba, sino en muchos lugares del mundo.

Para que las relaciones de pareja perduren en el tiempo deben continuar primando el amor, la comprensión, la confianza, el apoyo mutuo, el desinterés, el deseo y el respeto.

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mira tambien el articolo escrito en italiano abiti da sposa economici

Escrito por: Jade

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